Los Juegos Olímpicos acaban de comenzar en la ciudad más grande de Europa. La capital inglesa, que cuenta con una extensión de más de 1.500 kilómetros cuadrados, recibirá un total de 300.000 turistas de todos los lugares del mundo y más de 500.000 procedentes de Reino Unido. Visitas que continuarán después de la cita olímpica, ya que, se prevé que los Juegos atraigan a más de un millón de viajeros adicionales.
Londres se impone este verano como un destino obligado, pero, aunque los JJOO sean un gran atrayente, lo cierto es que la ciudad cuenta con una amplia oferta de
ocio y cultural durante todo el año. Las más de 250 atracciones de entrada gratuita la convierten en un lugar que ofrece múltiples posibilidades para disfrutar sin gastar dinero, algo que ningún otro lugar del mundo puede brindar. Sus calles invitan al viandante a adentrarse en comercios de todo tipo, desde las más típicas tiendas británicas, hasta las internacionales y, los grandes y lujosos grandes almacenes. El turista se encuentra ante un gran escenario que pasa ante sus ojos dispuesto a interactuar con él, son los teatros y musicales, espectáculos únicos que sólo pueden disfrutarse en una urbe como Londres.
Las posibilidades de la ciudad londinense son muy variadas. Entre los monumentos más característicos, cuatro están declarados Patrimonio de la Humanidad, son el Palacio de Westminster, la Torre de Londres, el Museo Marítimo Nacional de Greenwich y los Reales Jardines Botánicos de Kew. Aunque la ciudad aglutina otros monumentos históricos como el Tower Brigde, el Big Ben, la Abadía de Westminster, el Palacio de Buckingham, la Catedral de St. Paul, y el más moderno, el British Airways London Eye (ojo de Londres) al que también se le conoce como Millennium Wheel (noria del milenio) y que cuenta con una altura de 135 metros.
Pasear por las calles de Londres es uno de los mayores placeres que se pueden saborear, ya que es la mejor forma de captar la esencia de la cultura inglesa. Entre los rincones favoritos por los turistas hay que destacar las plazas de Picadilly Circus, Trafalgar Square, Leicester Square, o las calles Oxford Street, Regent Street, el Saint Katherine’s Docks (Muelles de Santa Catalina) y el área de Soho, uno de los barrios más bohemios y multiculturales.
El destino de estos paseos puede ser acabar en uno de los múltiples mercadillos que tiene la capital. Están especializados en todo tipo de productos, tanto de comida, uno de los más grandes de la ciudad es el Borough Market, cita obligada para los gourmets que se sitúa en el London Bridge; de artesanía y regalos, entre los que destacan el de Coven Garden y el de Candem, donde se puede encontrar un mercado cubierto de estilo victoriano; y los dominados por el arte y las antigüedades, el más importante es el de Portobello Road, la famosa calle situada en el barrio de Notting Hill, que los sábados acoge uno de los mayores mercados de antigüedades del planeta.
Son conocidos por todos los principales museos que se pueden recorrer en Londres, entre ellos, hay que destacar el Museo Británico, el Museo de Historia Natural, el Museo de las Ciencias, el Museo Victoria & Albert, el Madame Tussaud, la Nacional Gallery y el Tate Modern. Pero la visita obligada hay que hacerla al Museo de la Guerra, el Imerial War Museum. Se trata de uno de los más completos que existen a nivel mundial, sus seis plantas, situadas en el antiguo hospital psiquiátrico de Bethelem, recogen extensas colecciones de documentos oficiales, material de vídeo y fotografía, vehículos, aviones y armamento militar. Lo que supone un recorrido por la historia bélica global del mundo, aunque presta especial atención a los conflictos en los que Reino Unido ha participado.
La enorme cantidad de museos, edificios, calles y plazas que tiene Londres no son el único
atractivo de la ciudad, una de las características que hace de la capital británica una de las más atrayentes son sus parques. Entre todos suman un total de 1700, aunque los más famosos son cuatro, debido a su gran extensión, Hyde Park, St. James’s Partk, Green Park y Regent’s Park. Aunque, también hay otros menos conocidos pero no por ello con menos encanto, Richmond Park, Hamstead Heath, Battersea Park o Kew Gardens, entre otros. En ellos se refleja la afición de los ingleses por la jardinería, su cuidado es exquisito y dan cobijo a gran cantidad de fauna, como ardillas, aves de todo tipo y en algunos se pueden ver ciervos. El resultado de encontrarse varias hectáreas de zonas verdes en el centro de una ciudad con tanto movimiento es extraordinario.
Leyendas en la ciudad
Uno de los mayores atractivos de Londres son sus historias, sobre todo, en la noche. Entre los personajes más terroríficos de la urbe se encuentra Jack el Destripador, que atrae al barrio de Whitechapel a miles de turistas. La historia viaja en el tiempo hasta el periodo comprendido entre 1888 y 1891, cuando se produjeron en este barrio asesinatos atroces, con cuerpos mutilados que aparecían por las calles durante las noches. Jack el Destripador es el máximo protagonista de una historia que 120 años después se recrea mediante una ruta que busca revivir las esencias de la época victoriana.
La visita dura dos horas y media y comienza en la estación de Tower Hill, ya que esta zona era el límite entre Scotland Yard y la policía de la City, para adentrarse en el barrio de Whitechapel. Esta parte de la ciudad estaba plagada de pobreza, tabernas y prostitutas que resurgen al pasar por los callejones estrechos y oscuros y los antros. El paseo se centra en la calle Comercial Street, donde están la Iglesia Blanca, donde se cometieron los crímenes, y dos pubs que eran frecuentados por las víctimas, el Princess Alice y el Ten Bells.
Para los amantes de los fantasmas la ciudad londinense también cuenta con la Ruta del Terror que se adentra en los callejones del West End. Entre las leyendas más conocidas hay que destacar:
- Los fantasmas más conocidos son los de la Torre de Londres, donde se produjeron múltiples torturas y ejecuciones. Hay testimonios que afirman haber visto figuras y escenas asombrosas y haber escuchado gritos y otros sonidos.
- Las apariciones más famosas se producen en el número 50 de Berkeley Square, en Piccadilly. En este lugar tuvieron lugar numerosas muertes sin explicación. Los fantasmas ya era famosos durante la época victoriana, los periódicos de este tiempo, como el Mayfair Magazine, se hicieron eco de sucesos paranormales que ocurrieron en este edificio.
- El metro de Farringdon acoge al fantasma de una niña de 13 años que vivió en 1758. Anne Naylor era aprendiz en una tienda de sombreros que había justo donde fue construida la estación de metro y donde murió a manos de su maestro artesano. Aún hoy, hay quien afirma que se escucha el llanto de la niña, al que han llamado “the screaming Spectre”, el fantasma que grita.
- La estación de metro de Covent Garden es también acoge a otro espectro, el de William Terris, un famoso actor de teatro que fue asesinado el 16 de diciembre de 1897 por otro actor, Richard Archer Prince.
- La estación de King’s cross, protagonista en las historias de Harry Potter, está construida sobre un hospital de enfermos de viruela, que ofrecen visiones paranormales.
- Los operarios que han trabajado en la reestructuración del metro de Elephant and Castle por la noche para los JJOO de Londres 2012 aseguran haber escuchado pasos por las vías unidos a otros sonidos raros.
- En el British Museum existen historias alrededor de las colecciones que guarda el museo, entre otras, las apariciones de una momia por los alrededores del gran edificio.