El pasado 14 de diciembre se anunciaba la fusión por absorción de Antena 3 de Televisión, S.A. sobre Gestora de Inversiones Audiovisuales La Sexta, S.A., adquiriendo la primera el 100% de la segunda. Cuatro meses más tarde, la operación se encuentra suspendida a la espera de la resolución de la Comisión Nacional de la Competencia, que por el momento contempla peligros para el equilibrio del sector audiovisual en España.
El caso de la paralización de la fusión entre las cadenas de Planeta e Imagina se debe a que se trata de una concentración empresarial que supera los umbrales previstos en la Ley de Defensa de Competencia, que establece dos circunstancias para estos casos: que como consecuencia de la concentración se incremente la cuota de mercado de la entidad resultante al 30% o más en el ámbito nacional; o que el volumen de negocios global en España de ambas empresas en el último año sea superior a los 240 millones de euros. En el caso de Antena 3 y sus filiales, así como de La Sexta, éstas tuvieron una facturación en 2011, por separado, de menos de 5.000 millones de euros a nivel mundial, más de 250 a escala europea y más de 60 a nivel nacional. Asimismo, la entidad resultante de la operación controlaría un porcentaje superior al 40% del mercado publicitario.

Previamente el caso ya estuvo en manos de la
Comisión Europea, ya que esta fusión también tiene repercusiones comunitarias, al sobrepasar los umbrales establecidos por el Consejo Europeo. En concreto, el Reglamento 139/2004 considera concentraciones de dimensiones comunitarias aquéllas cuyas empresas implicadas poseen un volumen de negocios a escala mundial superior a los 5.000 millones de euros o el volumen de negocios a título individual de cada empresa a escala europea sobrepase los 250 millones de euros. El pasado 7 de marzo, y a pesar de ser competencia de la Comisión Europea por tener la fusión dimensiones comunitarias, el organismo europeo remitió el caso a la CNC para su gestión y posterior resolución.
Por el momento la operación de fusión se encuentra suspendida, ya que la CNC estima que, de llevarse a cabo, podría obstaculizarse el mantenimiento de la competencia efectiva en varios mercados del sector audiovisual español ya que Mediaset (el otro grupo de comunicación más influyente en España) y Antena 3 podrían actuar de forma coordinada y su poder de negociación frente a anunciantes o vendedores de contenidos audiovisuales, por ejemplo, se vería reforzado frente a otros operadores de menor envergadura. Concretamente, la CNC identifica a la producción de contenidos audiovisuales, la comercialización de contenidos, la televisión en abierto, la publicidad y la edición, comercialización y distribución de canales de televisión como los mercados donde existe peligro de desequilibrio en la competencia y podría darse una posición hegemónica del tándem Planeta-Televisa / Mediaset.
El pasado 21 de marzo la CNC daba luz verde a la segunda fase del procedimiento de aprobación de la fusión, en la que se procederá a la resolución definitiva de la concentración por parte del Consejo de la Comisión Nacional de la Competencia a propuesta de la Dirección de Investigación. Cuatro pueden ser las resoluciones adoptadas: autorización de la concentración, subordinar la autorización de la concentración al cumplimiento de determinados compromisos o condiciones, prohibir la concentración o acordar el archivo de las actuaciones. Mientras el órgano gestor de la competencia resuelve los trámites administrativos restantes, la junta general de Antena 3, por su parte, tiene previsto aprobar la fusión el próximo 25 de abril.